Juana María Ramírez.-
En un contexto marcado por la relocalización de cadenas de suministro y las nuevas dinámicas comerciales de Norteamérica, la Asociación de Empresarios Mexicanos en Estados Unidos (AEM) Capítulo Occidente hizo un llamado a las empresas nacionales a fortalecer sus procesos de profesionalización para aprovechar las oportunidades de negocio que ofrece el mercado estadounidense.
La presidenta de la organización, Miriam Sánchez Orozco, señaló que la internacionalización ya no puede depender de esquemas informales o de intermediarios, sino de estrategias sólidas que permitan a las compañías mexicanas establecer operaciones sostenibles y seguras en Estados Unidos.

Explicó que la asociación, con tres décadas de experiencia, acompaña a empresas de distintos tamaños en su proceso de expansión internacional mediante diagnósticos que permiten conocer su capacidad productiva, nivel de madurez empresarial y posibilidades reales de competir en el mercado estadounidense.
Más allá de la exportación tradicional, la meta es que las compañías mexicanas desarrollen presencia formal en Estados Unidos mediante representaciones comerciales o estructuras legales que les permitan crecer sin abandonar sus operaciones en México, generando así beneficios económicos en ambos países.
La dirigente destacó que uno de los principales desafíos para las pequeñas y medianas empresas es la falta de asesoría especializada, situación que en muchos casos termina comprometiendo su permanencia durante los primeros años de operación. Por ello, AEM Occidente integra especialistas en áreas jurídicas, comerciales, tecnológicas y patrimoniales para reducir riesgos y facilitar una expansión ordenada.
En materia de comercio exterior, Claudia Villarruel Enríquez, directora del área, advirtió que cada estado de la Unión Americana cuenta con regulaciones particulares que deben ser consideradas antes de iniciar operaciones. Aspectos relacionados con impuestos, etiquetado, certificaciones, seguridad de productos y normativas sanitarias pueden variar significativamente de una entidad a otra.
A esta estrategia se suma el acompañamiento en inversiones inmobiliarias y patrimoniales, así como la incorporación de herramientas tecnológicas que permitan a las empresas responder a los estándares internacionales de ciberseguridad. Nancy Montserrat López Rodríguez, directora de Tecnología de la asociación, sostuvo que la digitalización ya no debe verse como un gasto adicional, sino como una condición indispensable para competir en mercados globales.
La organización considera que el fenómeno de relocalización industrial derivado de las tensiones comerciales internacionales y la consolidación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) está generando condiciones favorables para los proveedores mexicanos.
Finalmente, la asociación insistió en que el éxito de la internacionalización depende de una preparación integral que incluya capacidad de producción sostenida, cumplimiento regulatorio y una estrategia empresarial bien definida que permita aprovechar las oportunidades que ofrece el comercio binacional.