- El informe anual del CEMDA documenta un incremento en los ataques, con participación de autoridades en más de la mitad de los eventos; también crecen las agresiones contra mujeres y organizaciones civiles.
Efecto Ezpiral.-
Las agresiones contra personas y comunidades defensoras del medio ambiente en México registraron un aumento significativo durante 2025, de acuerdo con el más reciente informe del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), el cual señala que el Estado, en sus distintos niveles, continúa siendo el principal responsable de estos hechos.
Durante la presentación de la edición número 12 del informe anual, la organización documentó 135 eventos de agresión que derivaron en 314 ataques específicos, una cifra superior a la reportada en 2024, cuando se contabilizaron 94 eventos y 236 agresiones. Entre las formas más recurrentes de violencia destacan la estigmatización, la intimidación y la difamación, que en conjunto representan más de la mitad de los casos.

El reporte indica que autoridades federales, estatales y municipales, así como corporaciones policiacas y fiscalías, estuvieron involucradas en 76 de los 135 eventos registrados, es decir, en el 56.2% de los casos. En segundo lugar se ubicó la delincuencia organizada, seguida por empresas privadas.
En cuanto a las agresiones letales, el documento refiere que al menos diez personas fueron asesinadas en 2025 por su labor de defensa ambiental. No obstante, el organismo advierte que podría existir un subregistro debido al temor de las víctimas y sus familias a denunciar.
El análisis también identifica los sectores más afectados por estas agresiones. La defensa del agua encabeza la lista, seguida por la protección del territorio y del suelo, mientras que los conflictos se concentraron principalmente en actividades relacionadas con recursos hídricos, biodiversidad, infraestructura y energía.
A nivel geográfico, la Ciudad de México, Puebla y Oaxaca concentraron el mayor número de eventos. Sin embargo, entidades como Jalisco también presentan indicadores relevantes, al registrar agresiones letales y desapariciones vinculadas a la defensa ambiental.
El informe destaca además un incremento en los ataques dirigidos a organizaciones de la sociedad civil, así como un aumento en la violencia contra mujeres defensoras. En este último caso, se reportó un crecimiento considerable respecto al año anterior, con agresiones que incluyen hostigamiento, amenazas, criminalización y violencia de género.
Asimismo, se documentó que comunidades indígenas —particularmente nahuas, zapotecas y mazatecas— figuran entre los grupos más afectados, en un contexto donde las agresiones ocurren tanto en espacios físicos como en entornos digitales, mediante campañas de difamación y ataques anónimos.
Ante este panorama, el CEMDA reiteró la necesidad de fortalecer las políticas públicas de protección a personas defensoras del medio ambiente, así como de garantizar recursos suficientes para los mecanismos existentes. También subrayó la importancia de avanzar en la implementación del Acuerdo de Escazú, enfocado en el acceso a la información, la participación pública y la justicia en asuntos ambientales en América Latina y el Caribe.