Gioconda Belli recibirá Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2026

“Los nicaragüenses estamos en el mundo, seguimos escribiendo y vamos a seguir luchando por la libertad”, destaca la escritora al enterarse del galardón

Por Mario Díaz (El Master).-

Fotografías/©FIL Guadalajara /Bernardo De Niz

Guadalajara, Jalisco a 21 de agosto de 2026. La escritora nicaragüense Gioconda Belli recibirá el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2026, un reconocimiento que llega a su obra no sólo por la renovación de su lenguaje literario, sino por la manera en que durante décadas ha hecho de la poesía, la narrativa, la memoria y el ensayo espacios para hablar del cuerpo, el deseo, la libertad y las convulsiones políticas de Nicaragua.

El anuncio fue realizado este lunes, donde Carmen Alemany, representante del jurado, informó que la decisión fue tomada por unanimidad entre 75 candidaturas y 54 escritores evaluados. El jurado destacó “su renovación del lenguaje literario, que la ha convertido en una de las voces más poderosas entre los autores latinoamericanos contemporáneos”.

En su veredicto, los especialistas subrayaron que la obra de Belli, “con una expresión directa y cotidiana, ha revitalizado la expresión poética del cuerpo, el deseo y el goce femenino”, además de señalar que su poesía “aúna la dimensión sensorial y la conciencia política, haciendo converger lo íntimo y lo colectivo, el erotismo y la historia”.

El reconocimiento también alcanza su narrativa, memorias y ensayos, una producción atravesada por “las grandes convulsiones políticas de Nicaragua” y que, de acuerdo con el jurado, ha influido en varias generaciones de escritores y lectores.

Belli recibirá el galardón durante la inauguración de la edición 40 de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, que se celebrará del 28 de noviembre al 6 de diciembre, con Italia como País Invitado de Honor. El premio está dotado con 150 mil dólares y reconoce el conjunto de una obra literaria en cualquier género.

Para Belli, sin embargo, el premio adquiere una dimensión que rebasa el reconocimiento individual. Lo entiende como un homenaje a una tradición literaria nicaragüense que tiene en Rubén Darío una de sus figuras fundacionales y que también está representada por autores como Ernesto Cardenal, Sergio Ramírez, Lisandro Chávez y Ernesto Mejía Sánchez.

“Es bien interesante que, por ejemplo, creo que soy la primera mujer centroamericana que gana este premio, la primera persona de Nicaragua, definitivamente, eso me da un gran orgullo que esa pequeña patria tan pequeña ha producido esos grandes nombres de la literatura en español, Rubén Darío, Ernesto Cardenal, Sergio Ramírez, Lisandro Chávez, Ernesto Mejía Sánchez, que vivió mucho tiempo en México”, expresó.

La escritora vinculó ese orgullo con una tradición literaria marcada por la defensa de la libertad. “Entonces, eso me hace sentirme muy orgullosa y creo que este premio también reconoce eso, reconoce que esa valentía y esa terquedad de la voz nicaragüense y las palabras de Nicaragua, ese deseo de estar, de ser, de nombrarse, que es muy importante y que ha sido muy importante para la tradición literaria nicaragüense”.

En esa misma línea, Belli consideró que el reconocimiento representa una reivindicación de quienes, desde la literatura, han mantenido una voz crítica frente al poder. “Me siento orgullosísima de este premio por eso, porque creo que es un reconocimiento no solo a mi obra, sino también a toda esa tradición que me ha hecho ser quien soy y a una tradición que tiene que ver con la libertad también”.

Su mirada sobre Nicaragua está inevitablemente ligada a su trayectoria personal. Poeta, novelista, ensayista y activista, Belli participó en la revolución nicaragüense y posteriormente rompió con el sandinismo. Esa experiencia política atraviesa buena parte de su obra y, actualmente, también determina su relación con su país.

Ante la imposibilidad de publicar y desarrollar con normalidad su actividad literaria en Nicaragua, Belli habló de una especie de desaparición civil impuesta a escritores críticos del gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

“Por el silencio de Nicaragua, no sé cómo estarán mis otros libros, creo que todavía tienen existencias de impresiones anteriores, pero sí estamos condenados a no existir en Nicaragua, de cierta manera, nos han mandado y nos han decretado la muerte civil”, lamentó.

Y añadió, en referencia a Rosario Murillo: “siempre la señora Rosario Murillo (co-presidente de Nicaragua) está hablando de que no podemos opinar porque no somos nicaragüenses, y lo nicaragüense no nos la va a quitar ella con sus palabras. JAMÁS”.

Para la autora de La mujer habitada, Línea de fuego, Sofía de los presagios y El país de las mujeres, escribir continúa siendo una forma de resistencia. “Entonces, pienso que el trabajo sigue siendo un método de seguir haciendo las cosas que he venido haciendo. Quisiera que este premio me ayudara cada vez uno piensa que quiere ser mejor”.

Su diagnóstico sobre Nicaragua es severo. Belli considera que la revolución que alguna vez representó una esperanza de transformación terminó convertida en una estructura autoritaria.

“Creo que esas grandes voces se han creado también a costa de una gran lucha por la libertad, se han creado en espacios de lucha antidictatoriales y ahora estamos en una revolución que involucionó a una dictadura, a los esperpentos políticos como son Daniel Ortega y Rosario Murillo, que nos han querido robar nuestra patria, negar nuestra tradición, impedir que el pueblo nicaragüense nos conozca”.

Frente a ese escenario, reivindicó la permanencia de la literatura nicaragüense más allá de las fronteras. “Entonces para mí es muy importante que se sepa que los nicaragüenses estamos en el mundo, que seguimos escribiendo y que vamos a seguir luchando por la libertad de nuestro país”.

También dirigió su mirada hacia Estados Unidos y América Latina. Ante la pregunta de la periodista Adriana Luna, sobre qué gritaría una voz latinoamericana frente a las políticas del presidente estadounidense Donald Trump, Belli respondió: “Desde mi garganta yo creo que el grito es libertad, independencia y respeto a la otra cultura”.

La escritora cuestionó la pretensión de Estados Unidos de imponer condiciones a otros países y resumió su posición en una consigna: “Aquí Estamos y No nos Vamos, Aquí estamos, Aquí seguimos y Vamos a seguir”.

México indiferente

Pero fue México el país al que dedicó una de sus reflexiones más contundentes. Belli recordó el papel que históricamente tuvo el país frente a las dictaduras latinoamericanas, particularmente durante el gobierno de José López Portillo.

“México tiene un papel importante porque estos premios y estas oportunidades que tenemos de dirigirnos a México, de hablar con los mexicanos para mí también son como toquecitos a la puerta íntima de ese México que, para todos, muchos de nosotros fue un bastión de la solidaridad contra las tiranías latinoamericanas”, sostuvo.

Recordó que el 20 de mayo de 1979 López Portillo rompió relaciones con la dictadura de Anastasio Somoza, decisión que, afirmó, “precipitó la caída de esa dictadura”.

Por ello, consideró que la posición actual de México frente a Nicaragua genera decepción. “Ahora sin embargo estamos teniendo esta… lo voy a llamar como indiferencia se siente como indiferencia la posición que tiene México en este momento en relación a Nicaragua”, señaló.

Belli sostuvo que los abusos y violaciones a los derechos humanos en Nicaragua han sido documentados por organismos internacionales y cuestionó que, frente a ello, se opte por no intervenir.

Su preocupación se extiende al futuro democrático de Nicaragua. “Acaban de cancelar la posibilidad electoral en Nicaragua entonces no va a haber elecciones”, afirmó, al describir un escenario en el que el poder quedaría sujeto a mecanismos que impedirían una alternancia efectiva.

Para la escritora, la situación supone que los ciudadanos no tienen la posibilidad de decidir libremente su destino y constituye una amenaza directa a la democracia.

Escritores en resistencia

La comunidad literaria que permanece en Nicaragua, dijo, continúa resistiendo, aunque lo hace con cautela ante los riesgos que implica expresar opiniones críticas.

“La comunidad literaria que resiste en Nicaragua está resistiendo y lo hace con mucha discreción porque realmente es bien peligroso en este momento expresar opiniones porque te echan preso o si salir del país no te dejan regresar”, explicó.

Belli señaló además que una parte importante de la población nicaragüense se encuentra fuera del país y consideró que la comunidad internacional tiene una responsabilidad frente a esa realidad.

“Yo creo que la comunidad internacional tiene un papel que jugar en la situación de Nicaragua tiene un papel de crítica, de exigencia”, sostuvo, aunque reconoció que la presión externa por sí sola no puede sustituir la voluntad de los propios nicaragüenses.

El Premio FIL llega así a una escritora cuya obra ha convertido la experiencia personal, el cuerpo, la memoria y la historia política en materia literaria. Pero para Belli el reconocimiento tiene también un significado colectivo: confirma que, pese al exilio, la censura y la distancia, una voz nicaragüense puede seguir nombrando a su país y reivindicando su pertenencia a él.

“Lo nicaragüense no nos la va a quitar ella con sus palabras. JAMÁS”, afirmó. Y desde Guadalajara, al recibir uno de los principales reconocimientos de la literatura en lengua romance, su respuesta frente al silencio impuesto en su país fue precisamente continuar escribiendo.

.@GiocondaBelliP .@sergioramirezm .@FILGuadalajara .@Seix_Barral .@edit_planeta .@mario68diaz .@juanamaria298 .@MarcoCastroPrec .@jchuertavazquez

#GiocondaBelli #PremioFILLenguasRomance2026  #TodosSomosLectores #Unanimidad #FILGuadalajara #40Aniversario #Italia #ModoFIL #Nicaragua

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.