Juana María Ramírez Gea.-
A contracorriente de los grandes reflectores y de la institucionalidad cultural, el festival de arte y literatura “La Otra FIL” celebra su vigésimo aniversario. Nacido desde la autogestión y la crítica social, este encuentro ha logrado consolidarse como un faro para escritores, artistas y proyectos editoriales que creen en la cultura como una forma de libertad.
Gabriela Juárez Piña, vocera del festival, destacó que esta edición coincide con los 20 años de la revista Va de Nuez, publicación que se convirtió en plataforma y punto de enlace entre editoriales y revistas independientes de todo el país. Una revista —dice— “cargada de poesía y de futuro”, que apostó por construir comunidad desde el periodismo cultural.
“La Otra FIL rescata y celebra al talento independiente: sin grandes presupuestos ni aparatos mediáticos, pero con una enorme riqueza literaria y diversidad cultural. Llegamos a dos décadas con firmeza y convicción”, expresó Juárez Piña.

El festival, añadió, no solo ha sido un escaparate de creatividad: ha acompañado luchas sociales que han marcado la historia reciente de Jalisco. Entre ellas, la defensa de Temacapulín, una causa que “La Otra FIL” siguió y respaldó por más de 16 años.
La esencia del proyecto sigue intacta: abrir espacios de difusión, expresión y memoria para artistas plásticos y escritores locales, fortaleciendo formas de organización cultural que nacen desde abajo. Para Juárez Piña, la cultura es un derecho colectivo, no una exclusividad de las instituciones. También recordó la labor de la generación de editores de los años 90 —como Carlos Próspero— quienes impulsaron la valoración del arte y la literatura de casa.
En esta edición conmemorativa, la directora de Va de Nuez, Rosario Orozco, presentó el programa titulado “Cuando el decir es acción”, compuesto por actividades que se desarrollarán en distintos puntos del Centro Histórico de Guadalajara, así como en Tonalá y Tlaquepaque.
Entre los momentos más significativos del festival sobresale un homenaje póstumo a la maestra Rebeca Calderón, de la Preparatoria 2 de la UdeG, además de un encuentro de colectivos artísticos en la plaza de San Andrés.
El carácter internacional del evento se refleja con la participación de poetas provenientes de Islas Canarias, la pintora rumana Elena Paró y escritores invitados de Barcelona.
El cierre combinará música y literatura en el Centro Cultural El Refugio. Posteriormente, se dará a conocer la convocatoria para el número 31 de Va de Nuez, que reunirá crónicas y memorias de estas dos décadas de resistencia cultural.