Redescubriendo al Maestro Leo Matiz

Reportazgos en la post revolución, un viaje de la caricatura a la fotografía, un gran documento que muestra los primeros pasos del artista de la lente desde sus inicios como joven tenaz del dibujo

Por Mario Díaz (El Master)

Primero fue una mención esporádica, probablemente una charla de café o en una presentación artística, luego llegó un texto casi perdido en el tiempo y en el polvo de las hemerotecas que hacía referencia de los inicios de Leo Matiz (1917-1998) no como fotógrafo sino como caricaturista. La idea sonaba inquietante y la invitación a una aventura por los laberintos de archivos públicos y privados para rescatar el trabajo del maestro de la imagen en su etapa como colaborador de pequeños periódicos en su natal Aracataca (Colombia) simplemente no se pudo rechazar.

Junto a figuras como Gabriel Figueroa y Manuel Álvarez Bravo, Matiz es considerado también uno de los pilares del fotoperiodismo hispanoamericano del siglo XX y en especial en México.

20191205_130237
Julio César Merino Tellechea y Miguel Ángel Flores. 

Julio César Merino Tellechea uno de los autores y coordinador de este documento destaca que este libro (coedición de Ediciones del Lirio .@eddellirio y LM Difusión Artística, publicado en la colección Arte y Fotografía) expone que Reportazgos en la post revolución, un viaje de la caricatura a la fotografía nació con la inquietud de conocer nuevas vetas de investigación y como el título lo marca profundizar un poco más en los orígenes de Matiz con trabajos de caricaturista e ilustrador en su natal Macondo hasta los trabajos como maestro de la fotografía en su país adoptivo México.

“La idea del libro se inició con este viaje de Leo Matiz reportazgos en la post revolución de la caricatura a la fotografía, es un libro conformado por Agustín Sánchez González que nos habla de la caricatura el trabajo de dibujante de Leo Matiz en donde se agregan textos de época, una crítica que le hace Francisco Amighetti Ruiz (pintor, grabador y escritor costarricense) artista muy importante en la época, grabador de una revista muy importante que se llama Repertorio Americano”, expone a Efecto Ezpiral el especialista en el tema de este gran artista colombiano-mexicano.

20200115_120452
Revolucionario.

 

La segunda parte del libro está compuesto por ensayos de fotoperiodismo en México prácticamente desde su nacimiento a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, etapa de grandes cambios en la industria de las publicaciones cuando la fotografía empezó a desplazar a los grabados y a las mismas ilustraciones y se convierte en una herramienta indispensable para la información.

“Leo Matiz llega a México con la idea de convertirse en artista consigue una beca en Bella Artes, trabaja en revistas muy importantes de los años 40 como Hoy de José Pages Llergo y Regino Hernández Llergo que son los emblemas de esta década así como de Gregorio Ortega Hernández (Periodista fundador de Así y Revista de América) y es son en estas revistas donde se difunde su trabaja con la llegada del offset en impresión que traía una mejor calidad en imágenes.

“En estos semanarios aparecieron sus primeros fotoreportajes, sus primeros foto ensayos, su trabajo como fotógrafo en todo su recorrido como periodista, la intención de este libro es mostrar todo esta proceso y se cierra una parte importante con textos de época, estuvo muy de la mano con escritores como Luis Spota, un trabajo de las Islas Marías que lleva por título Vengo de la Isla de los Desesperados, embarcan en el pacífico occidental, se van al penal comienzan hacer una relatoría tanto crónica como gráfica se agregan dos de las siete entregas, se colocan otros foto reportajes con poco texto casi todo en imágenes sobre su visita a la zona maya, el nacimiento del Paricutín, de un deporte que hoy está prohibida en el pacífico que es la caza de caguama. Intentamos llenar todos los elementos de conformación estética de Leo Matiz”, puntualiza Merino Tellechea.

20200115_120352
Nacimiento del Paricutín.

Dibujante

La parte más interesante de este documento está a cargo de Miguel Ángel Flores especialista, historiador e investigador de la caricatura en México quien escribe sobre el paso del dibujo sus inicios como fotógrafo en Colombia y cómo llega a México.

De entrada expone que Macondo vio nacer a dos grandes monstruos de la cultura mexicolombiana, Gabriel García Márquez y el mismo Leo Matiz, “algo tenía el agua, las frutas o el mismo suelo de este lugar que nos dio a estos dos grandes monstruos de la cultura”.

 

“Tengo muchos años investigando caricatura al parecer hay un menos precio de la academia, de los investigadores y hasta de los mismos caricaturistas de crear y respetar su trabajo. Me invitaron a participar en algo que yo no sabía, los inicios de Matiz como caricaturista. Es un reto maravilloso al empezar a ver el trabajo de un chiquillo, la tozudez, la necedad y como empieza a buscar en ese pueblo rascuache su sueño, él quería ser grande y afortunadamente lo logra”, comenta Miguel Ángel Flores.

En su investigación llega a entender a Leo Matiz en esta necedad de querer sobresalir y expresar su sensibilidad mediante el dibujo y luego por medio de la fotografía, “esta necedad le funcionó muy bien y empieza hacer dibujos y caricaturas, los empieza a llevar por todos los pueblos y siempre buscando una beca para estudiar. Él es autodidacta, es un genio porque al final el empieza explorar toda la cuestión de la caricatura, toma modelos como el gran caricaturista de ese tiempo que se suicidó Ricardo Rendón, que tiene un trazo similar al de Naranjo”.

El historiador relata que la caricatura en Colombia no tenía mucho peso, casi no hay evidencias, “existen menciones pequeñas de Leo Matiz como caricaturista porque tampoco tuvo gran impacto en grandes periódicos, por lo general eran muy pequeños los diarios para los que colaboraba, esta es una de las ventajas que tiene el archivo de LM Difusión Artística, ahí se conserva un pequeño cuaderno que es una delicia. Se conservan algunos de los recortes de periódicos que él iba cortando todas las noticias que él ilustraba con sus caricaturas, se lo dio a su mamá y aún se conservan esos cuadernos”.

Para Miguel Ángel Flores , estos trazos y participaciones en diferentes diarios es la semilla donde va a surgir el gran personaje que la a postre se convertirá a su entender en el fotógrafo más importante del mundo.

Considera que la caricatura en el mundo está perdida, para él es una tragedia de la humanidad ya que la gran mayoría de originales se han perdido, es raro el caricaturista de mediados del siglo pasado que haya guardado sus  originales, de ahí que considera que los grandes personajes de la caricatura “perdieron sus archivos, nunca se involucraron, entregaban y se publicaban y con eso se terminaba todo”.

Los cuadernos que conservó la familia de Leo Matiz son para este investigador “una bendición, siendo publicados en pequeños periódicos no se encuentran en ninguna hemeroteca, la mamá los fue guardando tuvo esta visión de conservar estos archivos, mucho está perdido. En aquellos tiempos no existía papel de baño y puede ser que mucho de este material haya terminado en esos lugares oscuros y olorosos, los boiler se calentaban con periódicos y combustibles, se perdió la historia de la humanidad en la mierda”.

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .