Por Mario Díaz
Para la regidora por Guadalajara Janette Velázquez Sedado, el impulso que se le dará al antiguo Barrio de Analco, con el anuncio de la próximas festividades religiosas durante Semana Santa, con una serie de procesiones con penitentes encapuchados y cofradías cargando imágenes religiosas, es un proyecto que impulsará una relación diferente con los tapatíos que viven de la Calzada Independencia hacia el poniente de la ciudad.
El anuncio que hicieron esta mañana sobre la Gran Procesión del Silencio y Vía Dolorosa, es un «proyecto que me gusta mucho, la semana pasada nos lo dieron a conocer y desde ese momento quisimos estar ahí, para tu servidora Analco significa mucho, he pasado mis últimos dieciocho años aquí. Y es muy significativo porque coincide con un proyecto que estamos preparando para este barrio que pronto lo daremos a conocer».
Para la regidora, será una muy buena oportunidad de mostrar al resto de la zona metropolitana y visitantes que acudan a dichos eventos religiosos, que Analco es más que esa mala fama que tiene.
«Este barrio es más que la inseguridad que se ve en los medios, es más que un barrio popular, que un barrio bravo, si lo es, pero tiene muchas otras cosas como su arquitectura, sus nieves de garrafa, aquí es el corazón de Guadalajara fue un primer asentamiento. De aquí han salido grandes líderes sindicales, matadores de toros, políticos, boxeadores. Esta será una muy buena oportunidad para mostrarle al mundo de que el Antiguo Barrio de Analco, tiene muchas cosas más que se pueden disfrutar».
Recordó el trabajo de restauración que se realizó en esta zona durante la administración de Ramiro Hernández, por lo que estos eventos se pudieran interpretar como una continuación para invitar a los vecinos a que sigan preservando y conservando el lugar, para que los vecinos sigan manteniendo limpio los alrededores y que se siga evitando el graffiti, sintiéndose orgullosos de la nueva cara del Barrio de Analco.
«Esta gran procesión del Silencio y Vía Dolorosa, será una gran oportunidad para volver a tener la relación con la gente de la Calzada para allá cono dicen, parte de la división que nos la han marcado, siendo asuntos religiosos nos permite acercarnos a nuestros vecinos así como dicen Yo no soy de Analco, Analco es mío, para reflexionar esta parte de respetarnos los unos a los otros, aquí no importan colores políticos ni creencias religiosas», finalizó Janette Velázquez.