- El organismo pide publicar los resultados de los análisis del agua, abrir el diálogo sobre el nuevo acueducto y fortalecer las acciones para frenar la contaminación de la cuenca.
Juana María Ramírez.-
La crisis de calidad del agua que enfrenta el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) no puede resolverse únicamente con obras de infraestructura y mantenimiento. También requiere transparencia, vigilancia sanitaria, participación ciudadana y una estrategia integral para proteger las fuentes de abastecimiento, advirtió el Instituto Corazón de la Tierra (ICT).
En un comunicado dirigido a las autoridades estatales y municipales, así como a las instituciones académicas y organizaciones civiles, el organismo manifestó su preocupación por los reportes ciudadanos sobre las características del agua que llega a los hogares y la incertidumbre que existe respecto a su calidad, incluso cuando aparentemente luce limpia.
Ante este panorama, señaló que la población tiene derecho a conocer los resultados de los análisis del agua que recibe, los riesgos sanitarios identificados y las medidas que se están implementando para garantizar un suministro seguro.
El Instituto consideró que la falta de respuestas oportunas y sustentadas en información documentada debilita la confianza de la ciudadanía y puede incrementar la conflictividad social. Por ello, llamó a fortalecer la capacidad de las instituciones para atender las denuncias, prevenir problemas y rendir cuentas.
Chapala, pieza clave para el abastecimiento de la ciudad
Uno de los puntos centrales del pronunciamiento es la situación del Lago de Chapala, considerado por el organismo como un elemento estratégico para la seguridad hídrica de Guadalajara.
De acuerdo con el ICT, el lago aporta el 63 por ciento del consumo de agua de la metrópoli, mediante el acueducto Chapala-Guadalajara y el sistema Río Santiago-Canal de Atequiza.
Sin embargo, su conservación enfrenta diversas amenazas, entre ellas la degradación de bosques y suelos, la erosión, las descargas contaminantes urbanas e industriales y el arrastre de fertilizantes químicos y pesticidas provenientes de las actividades agrícolas.
A estos factores se suma la proliferación de cianobacterias, organismos que pueden producir toxinas y cuya presencia refuerza la necesidad de mantener un monitoreo ambiental sistemático y prevenir la contaminación desde sus fuentes.
Para el Instituto, proteger el lago implica atender no solamente la calidad del agua que llega a la ciudad, sino también las condiciones ambientales de toda la cuenca Lerma-Chapala.
Piden revisar el proyecto del nuevo acueducto

En medio de la discusión sobre el nuevo acueducto Chapala-Guadalajara, el organismo planteó que cualquier decisión sobre el proyecto debe considerar la disponibilidad del recurso, los impactos ambientales y las necesidades de las comunidades involucradas.
Su postura es que la nueva infraestructura no debe implicar extraer del lago más agua de la actualmente autorizada por la Comisión Nacional del Agua (Conagua), cuya concesión señala un volumen de 240 millones de metros cúbicos anuales.
Además, propuso abrir una mesa de diálogo en la que se hagan públicos los estudios técnicos, económicos, ambientales y sociales que sustentan el proyecto, a fin de evaluar sus beneficios, costos y posibles alternativas.
El ICT también pidió garantizar la participación de las comunidades ribereñas, instituciones académicas y organizaciones de la sociedad civil en las decisiones relacionadas con esta obra.
Reducir fugas, pero también garantizar agua de calidad
El Instituto Corazón de la Tierra señaló que otra medida indispensable para mejorar la gestión del recurso es reducir las pérdidas de agua en los sistemas de distribución, que estima entre 36 y 50 por ciento.
Aunque reconoció la importancia de contar con infraestructura eficiente, subrayó que las obras no sustituyen la obligación de garantizar la calidad del suministro, proteger las fuentes de abastecimiento y conservar los ecosistemas que permiten disponer del recurso a largo plazo.
En ese sentido, consideró necesario combinar las inversiones en infraestructura con acciones de prevención de la contaminación, saneamiento y vigilancia de las redes de distribución.
Cuatro propuestas para atender la crisis
Para avanzar hacia una solución integral, el Instituto Corazón de la Tierra presentó cuatro propuestas dirigidas a las autoridades responsables del agua y la salud pública:
- Transparencia y vigilancia de la calidad del agua. Publicar periódicamente los resultados completos de los análisis realizados en las fuentes de abastecimiento, plantas potabilizadoras y redes de distribución, además de informar oportunamente sobre posibles riesgos sanitarios y las medidas correctivas.
- Diálogo público sobre el acueducto. Dar a conocer los estudios que justifican el proyecto y abrir espacios de participación para las comunidades, especialistas y organizaciones sociales.
- Restauración de la cuenca Lerma-Chapala. Reforzar la conservación forestal, controlar la erosión, prevenir y sancionar las descargas contaminantes, sanear las aguas domésticas e impulsar prácticas agrícolas y ganaderas sostenibles, con la participación de autoridades de Jalisco, Michoacán y la Federación.
- Fortalecimiento de la gobernanza del agua. Establecer mecanismos permanentes para atender denuncias ciudadanas, garantizar la rendición de cuentas y promover una participación social efectiva, con especial atención a la salud pública y a las poblaciones más vulnerables.
Una solución que vaya más allá de las obras
El organismo sostuvo que la crisis actual exige atender las necesidades inmediatas de la población, pero también modificar las condiciones que comprometen la disponibilidad de agua a largo plazo.
Para ello, propuso que las decisiones se sustenten en el Manejo Integral de Recursos Hídricos y el Manejo Integral de Cuencas Lacustres, así como en instrumentos técnicos y científicos existentes, entre ellos el Programa de Manejo del Lago de Chapala como Sitio Ramsar, la Ficha Informativa ILBM del Lago Chapala, el Plan de Acción de la Cuenca Lerma-Chapala 2024-2034 y la Resolución de Manejo Sustentable de los Lagos de la Organización de las Naciones Unidas de 2022.
Finalmente, el Instituto Corazón de la Tierra hizo un llamado a las autoridades, los sectores sociales y las instituciones académicas para construir una respuesta coordinada, basada en evidencia científica, transparencia y corresponsabilidad.
El organismo concluyó que garantizar el derecho humano al agua requiere infraestructura funcional, agua de calidad, ecosistemas sanos e instituciones capaces de responder a las necesidades de la sociedad, pues el futuro hídrico de Guadalajara está estrechamente ligado a la conservación del Lago de Chapala.