- Tampoco se tiene conocimiento en qué se invertiría lo ahorrado por dejar a los trabajadores sin seguro.
Juana María Ramírez Gea.-
El exceso de austeridad en Guadalajara está llegando a un limite lamentable, señalaron los regidores morenistas de Guadalajara Juan Alberto Salinas, Mariana Fernández y Teresa Naranjo, quienes acusaron a la autoridad municipal de intentar eliminar el seguro de vida de los trabajadores solo para ahorrarse algunos millones de pesos, dejando a los servidores públicos en desamparo y a la voluntad del municipio, el cual ha demostrado hasta el momento no ser muy cumplidor en ese tipo de pagos.
Resulta que la intención del ayuntamiento, -quien no ha tomado en cuenta que el contrato colectivo de trabajo especifica como una prestación a los trabajadores el seguro de vida-, intenta eliminarlo a cambio de la promesa de entregar más de lo que supuestamente debe pagar la aseguradora. Más aun ni siquiera se han molestado en señalar en qué ´se invertirían los 70 millones de pesos que se estarían ahorrando.

“Cuando se hizo el planteamiento de este esquema, se dijo que era mejor para el trabajador porque el Ayuntamiento se haría cargo de las prestaciones de manera directa, ya que ‘los seguros son muy malos’. Eso se señaló en la Comisión de Gobernación. Pero aquí invito a una reflexión: ¿de verdad este es un Ayuntamiento que se hace cargo de sus obligaciones?, basta ver la cantidad de laudos laborales que no han sido cubiertos. Eso nos hace ver que estamos ante un grave riesgo para cualquiera de las personas que trabajan en el Ayuntamiento de Guadalajara”, señaló Juan Alberto Salinas.

Otro aspecto es que con este esquema la familia del trabajador tendría solo dos años para poder reclamar este derecho, dejando en grave riesgo a quienes tienen que enfrentar por ejemplo una desaparición forzada, pues para ser declarado como tal se llevan dos años o lo mismo en el caso de que se trate de un concubinato, los trámites son muy largos y podrían rebasar los dos años para el reclamo.
Son 11,000 trabajadores del Ayuntamiento, incluidos más de tres mil policías, los que podrían enfrentar esta situación y en el caso de estos últimos las cosas van para peor pues además se les han congelado sus prestaciones, pese a que son los que arriesgan su vida para mantener la seguridad en las calles de la ciudad y misma situación pasan los de Protección Civil, los primeros respondientes en caso de desastres donde ellos también arriesgan su integridad.
Giros restringidos
Los ediles señalaron que la Comisión de Giros Restringidos, encargada de autorizar establecimientos que venden alcohol, lleva cinco meses sin sesionar para resolver expedientes. Mariana Fernández explicó que esto ha generado incertidumbre sobre las aperturas de nuevos negocios, ya que, en teoría, no podrían operar sin autorización. Sin embargo, existen indicios de que el gobierno municipal ha recurrido a licencias provisionales de manera irregular.
“Nos preocupa el oscurantismo del Ayuntamiento. No sabemos cuántos giros han abierto con licencias provisionales ni si cumplen con la legalidad. ¿De verdad en cinco meses no se ha abierto ningún bar, tienda de conveniencia o restaurante en Guadalajara? Seguramente sí, pero sin supervisión adecuada, lo que se presta a corrupción”, cuestionó Fernández.