- Autores de célebres detectives contemporáneos charlaron en torno a la novela negra y policíaca, en la FIL de Guadalajara
Efecto Ezpiral.-
El Encuentro de Novela Negra, con el título «Un viaje por el noir contemporáneo», reunió en su segunda jornada a cuatro reconocidos expositores de novela negra: Francisco G. Haghenbeck, de México; Marc Pastor, de Barcelona; Miguel Miranda, de Portugal, país Invitado de Honor en esta edición de la Feria, y Juan Bolea, de España.

Ante la invitación del moderador, Élmer Mendoza, para hablar de por qué escribir novela negra, Haghenbeck se preguntó que «en un país como México, donde la muerte y los crímenes son tan comunes, ¿por qué voltear hacia la oscuridad de la humanidad, a las partes sombrías del hombre?», y dijo que es «para buscar la otredad, la cara de las víctimas y los victimarios, para dar rostro y nombre a los muertos o desaparecidos, y para comprender a los criminales que muchas veces son como nosotros. La novela negra es un espejo roto donde nos reflejamos con muchas vertientes y facetas, aunque algunas nos gustan y otras nos dan miedo. La novela negra es el género del siglo XXI por ser un género urbano que refleja lo que estamos viviendo», expresó.
Miguel Miranda, escritor portugués y médico de profesión, consideró que «escribo policiaco porque soy un modernista, y el policiaco es el género más modernista de todos. La literatura policial comenzó con Edgar Allan Poe, por lo tanto, es un género moderno en el que hay confrontación a la muerte y su banalización. Además de que es un libro barato porque contiene varios libros dentro, cuenta el pormenor de otra historia».
El barcelonés Marc Pastor contó que escribió su novela El año de la plaga pensando en la historia de un personaje «como yo, una especie de reflejo, un poco más paranoico y desconfiado», que es «servidor social, porque los servidores sociales pueden entrar a cualquier casa, son bien recibidos y pueden ver la vida latente de la ciudad, los barrios obreros, limítrofes de Barcelona que no están en las postales. La historia es una mezcla de novela negra, ciencia ficción y fantasía urbana en la que Víctor Negro, el protagonista detective pop, investiga algunos casos de suicidios de ancianos». El libro fue adaptado al cine en una coproducción española y mexicana.
Mientras que, Juan Bolea, autor de una serie detectivesca en la que la protagonista es una mujer detective llamada Martina de Santo, señaló que primero hay que diferenciar «entre novela negra y policíaca. El término novela negra engloba a todos los subgéneros, entre ellos el de novela policíaca donde hay un enigma, un detective que busca resolver el crimen, un procedimiento y un desenlace».
Bolea coincidió con Miranda en que el creador del género fue Poe con su detective Auguste Dupin, y que el Sherlock Holmes, de Arthur Conan Doyle, fue el creador del canon del género. Sobre la novela policíaca, afirmó que «la trama está pensada exclusivamente para el disfrute del lector, a diferencia de la novela negra, con la que bajamos a la naturaleza humana, donde importa más el conflicto».
Al final, Haghenbeck resaltó que actualmente también hay mucha buena literatura de novela negra escrita por mujeres, porque son «más sensibles y poseen la capacidad de ver el mundo de una forma más especial, como si vieran otra película».
Miranda confesó que, a pesar de que muchos creen que su profesión médica es una ventaja, en realidad es lo contrario, una desventaja porque casi no usa sus conocimientos, sólo cuando roba el nombre de uno de sus pacientes para un personaje o alguna característica peculiar.