Cultura

¿Y si el mesías fuera mujer?

15218204_549174581941824_2131480177_nPor Mario Díaz.- Estamos viviendo el nacimiento de una nueva era de oscurantismo, en donde la decadencia en la calidad de educación mantiene a la humanidad en un estado de indefensión, que ni siquiera se alcanza a percibir debido a que estamos predispuestos a no cuestionar nada, mucho menos en temas religiosos.

El escritor David Toscana sabe que existe gente que le desearían que el propio Dios le enviase un baño de azufre hirviendo por atreverse a proponer en su más reciente libro Evangelia, bajo el sello de Alfaguara, la idea de que no fue su hijo Jesús, sino su hija Emanuel la que llegó a la tierra para enseñarnos el significado del perdón de los pecados y la promesa de la vida eterna.

La trama refiere a María, que ha dado a luz a su primogénita misma que llevará el nombre de Emanuel (cuyo significado es Dios está con nosotros). Esto no debió de ser así y Jehová se siente defraudado; sin embargo, ella es su hija y crecerá para convertirse en una mujer nada dispuesta a obedecer y callar, como era de esperar que lo hiciera una mujer de su tiempo, iniciará la ruta de aprendizaje, prédica, el proselitismo y milagros que habrá de conducirla a sufrir el suplicio de la crucifixión, en lugar de Jesús.

De entrada la sola idea de que Dios no previó que esto iba a ocurrir le resta poderío a la omnisciencia del ser supremo, Jesús tendrá que esperar turno hasta que el Arcángel Gabriel vuelva a encontrar a una mujer con las características de María para y retomar el curso de las escrituras resulta una herejía para los nacidos bajo el predominio católico o cristiano.

¿Se trata de provocar al estatus quo del poder político de la iglesia y el de la jerarquía política?

David Toscana responde de manera sincera y relajada, “este tema puede ser provocador en un país católico, pero al mismo tiempo, pierde esta intención en un país de muy pocos lectores. Así que no es para tanto”.

A decir del propio Toscana y bajo este argumento, los pocos lectores que se acerquen a esta novela, podrán encontrar citas versos evangelios tanto del antiguo como del nuevo testamento, pero bajo la visión del novelista no de un evangelista y mucho menos de un profeta, detalla que toma estas ideas les da ciertas vueltas, aprieta un poco algunas tuercas que considera necesarias y agrega un poco de luz y algo de coherencia estos pasajes bíblicos.

“Al final los pocos lectores que lo han leído me han dicho que las partes más irreverentes es donde trato de ajustarme al texto oficial. Cuando se narra como novelista tienes que atender ciertos detalles, como el milagro de curar a un sordomudo, donde Jesús en los evangelios le toca las orejas y le dice ábrete, entonces empieza a hablar, pero parece que este milagro incluía un curso intensivo e instantáneo del lenguaje, porque cómo es posible que si nunca escuchó el lenguaje de su tierra inmediatamente se pusiera a hablarlo, es inverosímil y esto lo consideran asuntos irreverentes”.

Sostiene que al ser una mujer la mesías, no solo sufrirá el famoso calvario sino que tiene además las complicaciones que cualquier mujer de su tiempo sufría, un arraigado machismo donde incluso a las mujeres se le relegaba solo a labores de procreación, agregando a este caldo de intolerancia que se les consideraban impuras siete días al mes.

En Evangelia, Dios no pudo prever que en lugar de niño María iba a parir una niña, le restas poder y omnisciencia, pero has comentado que es un cuestionamiento filosófico que incluso se hacían los antiguos griegos.

“Si pones atención en la Biblia, el Dios que manejan nunca se muestra omnisciente, tiene muchas dudas, tiene la necesidad de enviar espías para que le informen sobre ciertos temas, se puede negociar con él, cambia de parecer de un momento a otro, no anticipa ciertas cosas y lo más extraño para un ser que se dice Dios, cuando se enoja reacciona de manera impulsiva”.

En la charla que EFECTO EZPIRAL sostuvo con el autor, surge una pregunta, si tiene amigos religiosos qué le dicen sobre este libro. Responde con una sonrisa maliciosa, “no solo tengo amigos, incluso tengo algunos parientes que están dentro de estas creencias y ellos simplemente me dicen, este libro en particular NUNCA lo voy a leer”.

Para Toscana pesa más el miedo a la condena eterna en el infierno que arriesgarse a que surja alguna idea que los ponga a cuestionarse algunos de sus dogmas. Incluso le temen a las contradicciones filosóficas de Dios, por ejemplo, si es tan poderoso como para crear una piedra tan grande que ni él mismo la pudiera cargar, entonces no es un dios tan poderoso, primero por si no la puede crear y segundo por si no la puede cargar. Otra es preguntarnos si dios se puede suicidar, si se muere entonces no es tan poderoso y sino se puede suicidar pues tampoco.

“Un creyente tiene miedo ir al infierno, viven con el temor de apretar el botón equivocado de autodestrucción. Sabe que Jesús dijo que no se perdonaba la blasfemia contra el espíritu santo, pero como nadie sabe cuál es esta blasfemia, mejor no quieren ni pensar en eso”.

Detalló que en el mundo de los católicos hay un pecado, que es absolutamente mortal, pero ni los curas católicos te pueden decir cuál es por lo que los tienen viviendo con el constante temor y la creencia de que si existe alguna duda al dogma puedes tropezar y caer en esta terrible situación para ellos.

“La iglesia enseña a que no tienes que hacerte muchas preguntas solo tienes que creer. Incluso para ellos mismos la Biblia es un libro peligroso, no te dejan leerlo y si lo lees te dicen que tienes que ir acompañado de un cura para que te diga exactamente lo que ellos interpretan. Y la mayoría solo escucha los domingos los fragmentos seleccionados”.

Ejemplifica que una de las acostumbradas lecturas que refuerzan la sinrazón a leer y cuestionar es cuando el apóstol Tomás dice; hasta no meterle el dedo en las heridas no voy a creer. Viene luego el padre a cerrar la idea de obediencia ciega cuando expone a los feligreses, bienaventurados los que creen sin ver, porque de ellos es el reino de los cielos, “y pues ahí tienes a todos queriendo llegar al cielo solo por creer y no preguntar”.

Finaliza la charla diciendo que es parte de esta creencia ciega en lo que te dicen los jerarcas de la iglesia lo que tiene a la humanidad al borde del resurgimiento y permanencia de una nueva era de oscurantismo, en esta ocasión no solo proveniente del cristianismo sino de cualquier religión.

“Después del siglo de las luces vino un periodo de laicidad muy bueno, pero hoy estamos perdiendo terreno, por ejemplo en Polonia se solidificó mucho el voto entre la iglesia con el estado, vamos directo a otra edad obscura, y en gran medida se debe por la decadencia en la calidad de la educación. Los dejan consumir muchos contenidos de televisión, se pasan horas viendo futbol y el resultado consecuente un cerebro vacío, no se les enseña a cuestionar, solo a obedecer”.

Tenemos que dejar que Dios se defienda solo, si en verdad le hacemos daño pues que nos mande un baño de azufre hirviendo y listo. Pero algún día me voy a morir y claro vendrán los argumentos, eso le pasó porque Dios se lo mandó, así me muera de noventa y nueve años”, suelta la carcajada y termina la charla.

2 replies »

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .