Por Mario Díaz
Desde temprana hora en las cercanías de la glorita Minerva se apreciaba un movimiento inusual de gente caminando por los alrededores, faltaba media hora para la hora marcada como inicio de la megamarcha contra el gasolinazo y las muestras de participación eran evidentes, cartulinas en manos aprovechaban cualquier espacio que sirviera de mesa para poder escribir sus consignas.

A unas calles del cruce de Hidalgo y López Mateos, Gloria González, barría su banqueta, su perro husmeaba en busca tal vez de alguna golosina. Se le ve apurada, al preguntarle, dice que tiene que terminar a tiempo para sumarse a los manifestantes, Dulce, su perrita, no la acompañará, no quiere que se canse.

“Queremos que el presidente cumpla con los mexicanos, el aumento a la gasolina nos afecta mucho, ya quisiera ser diputada para recibir de esos bonos para la gasolina, no se vale, yo vivo bien y me afecta mucho, ahora la gente con más carencias que uno, imagínese lo que les depara esta situación”, destaca.

Tal como se indicó en punto de las diez de la mañana de este sábado 7 de enero, partió un nutrido contingente que en un primer momento aparentaba cerca de cinco mil participantes, pero no bien la avanzada había llegado a las cercanías del Centro Magno, otros grupos de ciudadanos organizados y personas independientes se fueron sumando al llamado contra el gasolinazo.

Esta segunda oleada de manifestantes inició su recorrido cantando el himno nacional, invitando a los aún pocos observadores a que se sumaran a esta manifestación contra el gasolinazo y contra el gobierno de Enrique Peña Nieto.

¡Fuera Peña, Muera Peña!, ¡que chingue su madre Peña, que la chingue, que la chinge!, fueron de las primeras consignas que se escucharon al inicio de esta manifestación.
Armando Benavidez, junto con su familia encuentran espacio dentro del segundo contingente, les va explicando a los más pequeños que tienen que caminar para que el presidente de México se dé cuenta que están inconformes con el alza a la gasolina.
Uno de los menores le pregunta que si el presidente en verdad los escucha, su mirada lo busca por todas partes y no ve al presidente. Como respuesta el abusado padre le responde, de eso se trata, de hacer tanto ruido que desde aquí hasta donde se encuentre -el mandatario- nos escuche.
Siguen sumándose más manifestantes, ya va media hora de que inició la marcha y sigues saliendo inconformes desde la glorieta Minerva.
¡Ni PRI, Ni PAN, Ni PRD! Corea la cabeza de otro contingente, ¡Alerta, alerta, alerta que camina la lucha guerrillera por América Latina”, era la postura de los grupos de izquierda más radical, pero que en esta ocasión se mezclaron con señoras de derecha entre las que se encontraba Gloria y su perrita Dulce, no la pudo dejar sola en casa.
El sol ya empezaba a calar, ni una sola nube en el cielo pero para un grupo se avecina una tormenta del gobierno contra el pueblo organizado. Un cuarto contingente iban informando a su gene sobre posibles casos de hostigamiento y provocación para desvirtuar la manifestación, les pedían que no cayeran en provocación alguna, se llegó a informar sobre la presencia de encapuchados en las cercanías del llamado parque Rojo, parque de la Revolución ubicado en Federalismo y Vallarta, ante esta situación se pidió a los manifestantes apartarse de ellos, no caer en su posible juego de agresividad, que les pidieran de buena manera de destaparan el rostro pues este movimiento era de civiles que dan la cara contra las medidas federales.
Otros más anunciaban por sus megáfonos que los antimotines les habían cerrado el paso por Federalismo, que de ser así se tomarían rutas alternas pero llegarían hasta las puertas de Palacio de Gobierno y del Congreso del Estado.
Todo fue falsa alarma. Ni encapuchados ni bloqueos, solo temor a la represión.
Al paso de la marcha algunos trabajadores de la construcción apoyaban a los inconformes desde sus plataformas de trabajo, ¡Que chingue a su madre Peña!, mismo que era ovacionado por los andantes, quienes los invitaban a sumarse a sus filas, pero entendían su situación, no podían dejar su trabajo.
José Germán, albañil, pues ya ve jefe, aquí echando talacha, pero si son mamadas eso de subir la gasolina justo cuando tenemos que pagar el predial, la pinche cuesta de enero, ya ve que nos dejó bien gastaditos la navidad, nos hubieran dicho desde antes. Si subieron ya las cosas, las tortillas están más caras, la leche, que no mamen esos putos que ni tacos comen pero que le suben a los impuestos, sabe qué jefe, la neta ¡QUE CHINGUE SU MADRE PEÑA NIETO!”.
Por primera vez en varias manifestaciones algunos comercios decidieron bajar sus cortinas por temor a ser saqueados por los inconformes. La propaganda negativa que se le ha dado a este movimiento funcionó en Guadalajara, sin embargo, la manifestación fue pacífica “Jalisco no saquea, Jalisco no saquea” era el cántico para que tanto empresarios como empleados y consumidores de los negocios tuvieran calma y la seguridad de que no pasaría nada.
Más vale prevenir, al paso existen dos universidades que cerraron sus puertas al paso de la marcha, diciéndoles a los alumnos que se encontraban dentro que no se asomaran y no provocaran a los contingentes.
Mary, estudia gastronomía, “A mí me valió, desde la ventana los estuve apoyando, luego se sumaron más compañeros y tomamos fotos y videos desde arriba, un chingo de gente, nunca vi tanta gente”, comenta que el guardia que custodia el inmueble les pidió a las secretarias que cerraran las ventanas para que no fueran a provocar a nadie.
En otra escuela más adelante, un maestro dejó a sus alumnos que salieran a tomar algunas fotos y videos, pero ya dentro de su salón de clases el educador trató de desvirtuar el movimiento.
“Está bien que ejerzan su derecho constitucional a manifestarse, pero no tienen que afectar a terceros, imagínense que una ambulancia quiere pasar y que dentro viaja algún pariente de ustedes y que por culpa de ellos no llegue al hospital, eso no se vale, además no ganan nada contra una decisión del gobierno federal”, sin embargo el rostro de sus alumnos decía que estaban en contra de sus argumentos.
Más adelante, llegando al edificio de la UdeG, los manifestantes siguieron dándose ánimos, faltaba poco para llegar a la meta, el sol calaba cada vez más, pero bien valía la pena estar ahí para sumar su voz contra el gobierno de Peña Nieto, “el que no brinque es Peña”, de inmediato este canto puso a todos a cantar y brincar con tal de no ser igualado con el presidente.
“Quién tiene la batuta, el pueblo organizado o ¡el GOBIERNO HIJO DE PUTA!”.
El helicóptero de seguridad que sobre volaba la marcha fue víctima de incontables mentadas de madre, sirvió de ejemplo para los dirigentes de esta marcha al señalar que era una táctica de hostigamiento contra la lucha legítima del pueblo a manifestarse. Aunque se trató de vuelos de seguridad para proteges a los mismos marchantes.
La larga fila de convocados pasó por el costado de las instalaciones del Partido de la Revolución Democrática, confiando ellos en la marcha pacífica abrieron la librería de su partido que da a Vallarta, se sentían parte del pueblo en protesta, hasta que una voz gritó “PRD, bola de traidores, ustedes votaron a favor del gasolinazo. Corruptos”, otros más “Muerde almohadas de Peña, traidores, son parte del problema, no más dinero a los partidos corruptos”.
Por fin después de casi dos horas de marcha se llegó a las puertas del Palacio de Gobierno donde el primer contingente pedía la presencia del mandatario estatal Jorge Aristóteles Sandoval, para que diera la cara por las decisiones de su partido en el gobierno federal.
Ante la nula atención, clausuraron de manera simbólica el palacio de Gobierno, para luego desplazarse a las puertas del Congreso del Estado en donde soltaron consignas en contra de los diputados.
“Mantenidos, huevones, hijos de puta, lacras, corruptos, traidores, diputados chinguen a su madre” fueron solo unos de los calificativos con los cuales se dirigieron a ellos.
Algunos más versados en temas de política lanzaron consignas directas contra algunos diputados, “Aubry, maldita lacra, corrupto; Arana Tonalá te reclama. Para luego clausurar también de manera simbólica el palacio Legislativo.
De esta manera concluyó la mega marcha que según sus organizadores llegó a reunir a por lo menos 30 mil personas, Pablo Morfín, uno de los convocantes destacó que esto apenas empieza, que las manifestaciones van a seguir y crecerán en importancia, hasta que llegue el momento en que los partidos políticos que tanto han dañado al bolsillo de la gente y a la economía no van a poder calle para nada.
En Casa Jalisco un grupo de treinta personas también se hicieron presentes para reclamar al gobierno estatal alguna respuesta a la petición de echar abajo el alza a la gasolina, al gas, a la electricidad. Este grupo permaneció cerca de media hora y al no tener respuesta alguna dejaron su hoja de peticiones y se retiraron sin mayores incidentes.
La Secretaría de Movilidad destacó que en el operativo se activó para salvaguarda de los manifestantes y de la población en general fue de 137 Elementos Operativos, 25 Autopatrullas, 15 Motopatrullas, 4 Cicloviales y 2 Grúas.
Para Seguridad de Guadalajara se trató de una marcha de diez mil personas, pero Protección Civil y Seguridad Pública del Estado, quienes sobrevolaron la marcha coinciden con los convocantes al señalar que fueron 30 personas las que se manifestaron en contra del alza de la gasolina.